Los beneficios e implicaciones de la adopción homoparental
“Las cosas han cambiado mucho. Ahora, cada vez que casamos una pareja del mismo sexo en el juzgado, todo el mundo aplaude"

A lo largo de los años han existido muchos prejuicios hacia las parejas homosexuales, y ha sido un largo camino para poder obtener los derechos por los que siempre han luchado. Actualmente estas parejas ya pueden casarse de manera civil. Este hecho nos puede llevar a pensar que el siguiente paso es lograr regular la adopción homoparental para así poder formar una familia. A lo largo de los años, la familia ha cambiado mucho su estructura al incluir costumbres nuevas y ahora, recientemente, cambia de gran manera al aceptar el matrimonio homosexual. Una familia homoparental es aquella que se encuentra conformada por una pareja de hombres o de mujeres que desean ser padres por medio de la adopción o la inseminación artificial (para las mujeres); más allá de estas opciones, en algunos países existe la maternidad subrogada, la cual no es legal en nuestro país.


Muchas veces se piensa que por ser criados por padres del mismo sexo los niños podrían verse afectados de alguna manera en su formación y crecimiento, pero muchos estudios han logrado demostrar que esto no es así. En muchos estudios se demuestra que el desarrollo de estos niños no muestra diferencias de importancia en su desarrollo. También se ha apelado al hecho de que los niños con madres homosexuales recibían bullying, pero lo cierto es que sin importar quiénes sean sus padres, los niños de hoy en día llegan a ser muy crueles los unos con los otros (Clavero, 2014).

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Sin duda, lo más importante debe ser tomar en consideración el bienestar de los niños, que estos puedan crecer con amor, sentirse seguros con sus familias y tener un apoyo en sus vidas. Estas son cosas que no deberían importar si son recibidos de parte de una pareja heterosexual o una homosexual. Sin embargo, a pesar de esto, al ser Costa Rica un país tan católico y conservador, a muchas personas les preocupa que la identidad sexual del niño o niña puede ser de algún modo influenciada por sus padres. Esto realmente son prejuicios de las personas más conservadoras de la sociedad, las mismas que no pueden aceptar que sus familiares o conocidos sean homosexuales. Asimismo, para muchas personas el aceptar este tipo de adopción en nuestro país significa que la familia conocida como tradicional se acaba.


Desde el punto de vista legal, en nuestro Código de Familia no hay ningún tipo de impedimento para estas parejas a la hora de la adopción, la cual se ve regulada en los artículos 106 y 107 de nuestro Código de Familia (Navarro, 2019). En el primero, se nos presentan una serie de requisitos para poder adoptar, y aunque en este se menciona la moralidad, esta no se relaciona con la identidad de género de las personas; en el segundo, se nos presenta una lista clara de impedimentos para poder adoptar, entre los cuales no se mencionan las parejas del mismo sexo. En muchos países de Europa y también algunos de América Latina como Uruguay, Argentina, algunos estados de México, Colombia y Brasil esta adopción homoparental ya es posible y se encuentra bien regulada (Chaparro y Guzmán, 2017).


Es momento de que también en Costa Rica dejemos de lado nuestros prejuicios como sociedad y empecemos a tomar en cuenta que la familia es fundamental, sin importar si esta se encuentra conformada por una pareja de hombre y mujer, o una de dos mujeres o dos hombres. Debemos tener presente que lo primordial es el bienestar de los niños, a quienes, en la mayoría de las ocasiones, se les ha negado el amor y la aceptación familiar que pueden recibir de sobra en una familia homoparental, que pueden llegar a ser las familias con más impedimentos para poder tener un hijo.


“Las cosas han cambiado mucho, para bien. Ahora, cada vez que casamos una pareja del mismo sexo en el juzgado, todo el mundo aplaude", dijo la jueza Mauren Solís.


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El pasado 7 de junio, sólo unos días después de que se conmemorara el primer aniversario de la entrada en vigencia del matrimonio igualitario en Costa Rica, la jueza Maureen Solís realizó el primer matrimonio entre mujeres que se tramita en el Juzgado de Familia de Desamparados. Se trató de dos mujeres “ya grandes”, explicó Solís, con varios años de convivencia y un claro proyecto de vida.

“Las cosas han cambiado mucho, para bien. Ahora, cada vez que casamos una pareja del mismo sexo en el juzgado, todo el mundo aplaude, chifla y se les agúan los ojos; los funcionarios y las personas que andan haciendo trámites, siempre es un ambiente muy festivo”, comentó la jueza.


Hace poco más de un año, el 26 de mayo del 2020 -justo el día en que entró en vigencia la inconstitucionalidad de la norma del Código de Familia que prohibía matrimonios entre personas del mismo sexo- Solís celebró el primer matrimonio entre dos hombres que se realizaba en un Juzgado de Familia. 


La jueza informó que este es el cuarto matrimonio entre personas del mismo sexo que se realiza en ese Juzgado, pero es apenas el primero entre mujeres. Además, tramitaron el divorcio de una pareja de dos hombres, que se habían casado fuera del país años antes.


“Alguna gente creía como que toda la gente LGBT iba a salir corriendo a casarse y divorciarse, pero no, hemos visto que las parejas que se casan más bien lo piensan mucho y tienen ya un proyecto de vida claro en común, ¡los que se casan y se divorcian a cada rato son los heterosexuales!”, dijo entre risas.


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Años atrás, comentó la magistrada, algunos funcionarios eran resistentes a realizar trámites para parejas integradas por dos hombres o dos mujeres, e incluso se oponían al matrimonio igualitario. «Habían miradas o gestos», dijo. Ahora, sin embargo, es este mismo personal el que aplaude y vitorea cuando estas parejas contraen matrimonio e incluso, a veces ofician o sirven de testigos.

“La educación es la clave”, dijo Solís. Para ella, tanto la normalización de los matrimonios entre homosexuales o lesbianas en lo cotidiano, como la capacitación en derechos humanos que se ha implementado en el Poder Judicial han servido para “cambiar mentes y corazones”. Así, afirmó, hoy el funcionariado público puede garantizar el cumplimiento de los derechos de todas las personas por igual.


La jueza destacó la importancia de que se mantengan estos procesos formativos y advirtió sobre la llamada “objeción de conciencia”, que podría incluirse en la Ley Marco de Empleo Público, pues considera que podría constituir una barrera para que todas las personas accedan a sus derechos, con base en prejuicios basados en la etnia, color de piel, orientación sexual, religión, etc.


MOXIE es el Canal de ULACIT (www.ulacit.ac.cr), producido por y para los estudiantes universitarios, en alianza con el medio periodístico independiente Delfino.cr, con el propósito de brindarles un espacio para generar y difundir sus ideas.  Se llama Moxie - que en inglés urbano significa tener la capacidad de enfrentar las dificultades con inteligencia, audacia y valentía - en honor a nuestros alumnos, cuyo “moxie” los caracteriza.


Referencias bibliográficas:

• Chaparro, L. y Guzmán, Y. (2017). Adopción homoparental: Estudio de derecho comparado a partir de las perspectivas de los países latinoamericanos que la han aprobado. Recuperado de http://www.scielo.org.co/scielo.php?pid=S2145-77192017000200005&script=sci_abstract&tlng=en

• Clavero, M. (2014). Adopción homoparental: un estudio sobre la construcción de deseo de hijo en parejas gais. Recuperado de https://hdl.handle.net/20.500.12008/4381

• Navarro, L. (2019). El matrimonio de parejas del mismo sexo y su efectividad en el ordenamiento jurídico de la República de Costa Rica. Recuperado de https://iij.ucr.ac.cr/wp-content/uploads/bsk-pdf-manager/2019/08/Luis-Armando-Navarro-Jim%C3%A9nez-tesis-completa.pdf


https://delfino.cr/2021/06/los-beneficios-e-implicaciones-de-la-adopcion-homoparental

https://semanariouniversidad.com/pais/juzgado-de-familia-de-desamparados-caso-primera-pareja-de-mujeres/

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